lunes, 1 de agosto de 2016

Pensamiento Artiguista

Historia del Uruguay: Pensamiento artiguista


Pensamiento artiguista : político, económico y social1- Características generales. 2-Pensamiento político y documentos donde se expresa (Congreso de Abril de 1813) Instrucciones de 1813. Bases geoplíticas del federalismo-Liga Federal 3) Pensamiento económico: Reglamentos de 1815: Aduanero y Agrario

1-Características….
El pensamiento de Artigas fue muy original. Supo reunir ideas nuevas con tradiciones válidas y agregó su propia opinión sobre la realidad rioplatense.
En cuanto a ideas nuevas, se inspiró en el pensamiento de Rousseau expuesto en el Contrato social.
Otra influencia significativa fueron las Constituciones de EEUU, tanto la de Confederación como la de Federación.
El pensamiento vinculado a Rousseau se observa en el concepto de soberanía popular. La consulta directa al pueblo y la expresión “soberanía particular de los pueblos” reflejan las ideas del Contrato Social.
Mantuvo ideas que el liberalismo rechazaba como el proteccionismo de la economía y la tenencia de la tierra en carácter usufructuario.
El liberalismo era la nueva teoría económica difundida por las revoluciones burguesas. Sostenía que el Estado no podía intervenir en la economía, ésta debía quedar en manos de los particulares. En cuanto a la tenencia de la tierra, la teoría liberal consideraba que la propiedad privada es uno de los derechos fundamentales del hombre.
Artigas no aplicó ninguno de estos dos principios liberales
Las políticas fundamentales son: independencia de España, sistema republicano, organización de una confederación de las Provincias del Río de la Plata, soberanía popular y defensa de las libertades de individuos y pueblos.


2 Pensamiento político: su desarrollo en el Congreso de Abril.El Congreso de Abril de 1813 fue la oportunidad en la que Artigas expuso con más claridad sus ideas políticas.
El principio de soberanía popular está definido en el Discurso de apertura del Congreso, 5 de abril,. Este discurso es conocido como Oración de Abril u Oración Inaugural. La expresión “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana” es una buena síntesis del principio de que la fuente del poder es el pueblo. Otra expresión de la idea de soberanía es: “…yo ofendería… vuestro carácter …vuestros derechos sagrados , si pasara a resolver por mí un asunto reservado a ustedes…”, se refiere a la actitud a asumir y a las resoluciones del Congreso.

La otra idea se refiere a la Confederación. Afirma que la Asamblea General instalada en Buenos Aires debería ser reconocida “por pacto”, es decir, con condiciones. La principal condición es la autonomía de la Provincia Oriental.
La otra alternativa es reconocer a la Asamblea “por obediencia”. Esto supone reconocer el predominio de las autoridades de Buenos Aires sobre las otras Provincias. Esta postura de “obediencia” es la que reclamaba el centralismo bonaerense. Centralismo significa que todas las decisiones debían partir del Gobierno instalado en Buenos Aires, las provincias estaban obligadas a acatar tales decisiones.
El sistema de Confederación supone todo lo contrario del centralismo. La Confederación descansa sobre las autonomías Provinciales. Cada Provincia tiene derecho a organizarse tanto para la guerra como para planificar su economía, darse una Constitución y gobernarse con autoridades pertenecientes a esa provincia.

Las Instrucciones de 1813.
Las Instrucciones eran las recomendaciones que llevaban lo
diputados respecto a la Constitución del Estado de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
El día 13 de abril aparecen firmadas por Artigas. No se sabe si hubo un solo redactor o si fue el resultado de una reunión del Congreso en la que se discutieron y acordaron las ideas de los orientales. Lo que es claro es que la redacción final corresponde a una sola persona por el estilo y la coherencia interna del documento.
Las Instrucciones se desarrollaron en veinte artículos. Llama la atención la claridad y el “ahorro de palabras” debido a expresiones concisas y concretas. Si las leemos, observamos que “no falta nada” en esos veinte artículos y que ninguno de ellos deja dudas.
Los tres principios fundamentales son Independencia, República y Confederación.
El Art. 1º dice: ”Primeramente pedirá la independencia…”
El Art. 20º dice: “….no admitirá otro sistema que no sea el republicano.
Luego, encontramos artículos referidos a la Confederación.
Estas ideas fundamentales requerían de otras complementarias y necesarias para ponerlas en práctica: Constituciones Provinciales y General, División e Independencia de los Poderes de Gobierno, Autonomía Provincial, la Constitución Republicana asegurará la libertad, la justicia, la soberanía y otros derechos individuales en general.

El Art. 1º referido a la Independencia aclara que la independencia absoluta de las “Colonias” implica romper todo vínculo con España y toda obligación con su rey y la dinastía de los Borbones (familia reinante en España). Toda conexión política deberá ser disuelta.. Como vemos, es una idea clara, no deja dudas respecto a la separación de España.
El concepto de República se acompaña de los objetivos del gobierno: preservar los derechos individuales, asegurar la paz y defender la soberanía. Estos objetivos están expresados en otro Art. que dice que el “objeto y fin del Gobierno debe ser conservar la igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos y los pueblos” No se incluye el derecho de propiedad como derecho individual.
La idea de Confederación se expresa en el Art. 2º “…No admitirá otro sistema que el de Confederación para el pacto recíproco con las Provincias que forman nuestro Estado”
Se establecen las competencias de los organismos de gobierno de la Confederación. Cada Provincia tendrá el suyo. Pero habrá un Gobierno Supremo que se ocupará de los asuntos generales del Estado. No se aclara qué tipo de “asuntos generales” son competencia del Gobierno Supremo. Lo único que se dice en forma directa refiere a objetivo y fin del gobierno que es el mismo para los gobiernos provinciales: “ …conservar la igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos y los pueblos…”
El Gobierno Supremo tendrá división e independencia de loa Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. También tendrá una Constitución General.
Se dice que el Gobierno Supremo no podrá instalarse en Buenos Aires. Este requisito se debe a que la actitud centralista de esta ciudad mostraba su “intención” de ocupar el “lugar que dejaba España”. Es decir, dominar al resto de las provincias y extrayendo sus recursos naturales para aumentar la riqueza de la ciudad puerto. Esta situación fue así y sigue siéndolo hasta la fecha actual porque el 70% del presupuesto nacional, 2006, de Argentina está destinado a Buenos Aires y el 30% para el resto de las más de veinte Provincias. Esta realidad constituye una prueba más de la vigencia del pensamiento artiguista.
Como dijimos, además de las ideas fundamentales, hay otras complementarias y necesarias para la realización de las primeras.
La autonomía provincial es el requisito fundamental de una Confederación. Autonomía supone constitución , gobierno civil y religioso ejercido por habitantes de cada provincia, ejército provincial e independencia para organizar la economía. Así se organizaron los EEUU inmediatamente después de la independencia de Inglaterra. Luego se dieron una organización Federal. La diferencia está en que la Federación tiene un Gobierno Central con más poderes, el ejército deja de ser estadual y pasa a depender del Presidente del gobierno nacional- sólo existe un ejército- Se crea un presupuesto general, policía federal y otras funciones que pasan de los gobiernos “locales” al Gobierno Central. ¿Sería esta la evolución política a la que aspiraba Artigas? No hay documentos que digan en forma expresa si de la Confederación se pasaría a la Federación. La guerra permanente impidió al Jefe Oriental mostrarnos nuevas facetas de su proyecto político, ni siquiera logró organizar la Confederación.
La Constitución es el elemento que “garantizará a las Provincias Unidas el sistema republicano (Art. 20º) El Art 18º dice que “El despotismo militar será …aniquilado con trabas constitucionales que aseguren …la soberanía de los pueblos”
La División de Poderes tiene como objetivo conservar la igualdad, libertad y seguridad.
Los Poderes serán independientes para que se cumplan los objetivos mencionados, con ello se evita el despotismo, el autoritarismo y toda forma de gobierno que carece de controles.
Dieciséis artículos se refieren a la organización general de las Provincias Unidas, aunque algunos de ellos dicen cómo se organizará esta Provincia, podemos suponer que era el “modelo” para todas.
Cuatro artículos se refieren a asuntos concretos de la Provincia Oriental:
a) definición de su territorio; b) reclamo de los Pueblos de las Misiones Orientales como parte de la Provincia, c) habilitación del puerto de Colonia; d) habilitación del puerto de Maldonado.


Bases geopolíticas de la Liga Federal

Artigas propone el federalismo como forma de organización de las Provincias Unidas porque tenía un profundo conocimiento de la realidad nacional.
Las distancias y las características físicas habían dado un perfil propio a cada Provincia. La economía variaba de una a otra: algunas eran ganaderas, otras tenían artesanías, otras eran productoras de madera, etc.
El régimen colonial español definía zonas administrativas como Cabildos o Gobernaciones que vinculaban a los habitantes de las regiones gobernadas por cada una de las autoridades españolas residentes en el Virreinato del Río de la Plata.
Pero, si bien existían fuertes localismos, “patrias chicas”, también había elementos de unidad como los ríos comunes que permitían el tránsito de mercaderías. Las Provincias estaban unidas por vínculos culturales tales como el idioma, la religión, las costumbres, la tradición, la música y la conciencia de un pasado común.
El sistema federal, según Artigas, era el único capaz de mantener la unidad respetando las diferencias.
Otro motivo de defensa del federalismo era la idea de que fortaleciendo las autonomías provinciales se evitaba el predominio de Buenos Aires sobre toda la región. Las condiciones de Buenos Aires como ex-capital del Virreinato, puerto principal, ciudad antigua, mucha población, concentración de los negocios, presencia de una clase social poderosa, prestigio intelectual, etc., le daban una posición fuerte. Los dirigentes de esta ciudad y las clases privilegiadas no querían perder los privilegios de la época colonial. Todas las ventajas de que gozaba Buenos Aires hacían que sus dirigentes desearan sustituir a España en cuanto a seguir explotando en su provecho las riquezas de las Provincias del interior.
La actitud de Buenos Aires hace que las demás Provincias se le enfrenten en defensa de sus intereses locales.
En consideración de esa situación, las Provincias se oponen a que su comercio pague impuestos al puerto de Buenos Aires, desean estar en igualdad de condiciones económicas.
Artigas decide regular el comercio y la economía de las Provincias a través de un Arancel Aduanero del año 1815 –o Reglamento de Comercio- . Este arancel aduanero decía que el comercio interprovincial estaba libre de impuestos. Protegía la producción local frente al ingreso de mercaderías extranjeras. Favorecía la exportación. Eliminaba impuestos a los productos extranjeros que favorecían la educación, la ciencia y la producción, es así que los libros, las máquinas y todos los artículos científicos tenían ingreso libre de impuestos a toda la Liga Federal.





3-Pensamiento económico: Reglamentos de 1815. Aduanero y AgrarioEl pensamiento político confederativo y federal no podía dejar de lado el aspecto económico.
Las Instrucciones de 1813 contienen artículos vinculados con el aspecto económico de la Confederación: “Que ninguna tasa o derecho se imponga sobre artículos exportados de una Provincia a otra…ni se dé preferencia por los puertos de una Provincia sobre los de otra…”. Se agrega que los barcos no deben pagar tributos entre las provincias ni están obligados a anclar en los puertos de alguna de ellas.
A pesar de la guerra, el 9 de setiembre de 1815, Artigas firma un Reglamento para el comercio de las provincias, tanto entre ellas como con países extranjeros..
Los objetivos principales de este Reglamento son: a) proteccionismo de la producción provincial, b) integración económica de las Provincias, c) fomento de la producción, d) fomento de la exportación, e) facilidades para el ingreso de material científico, libros y máquinas.
El medio para lograr estos objetivos eran los impuestos aduaneros
Los artículos que podían competir con las artesanías locales tenían los impuestos de importación más altos, 40%. Aquí figuraban la vestimenta y el calzado.
La mayoría de los otros artículos de importación pagaban un 25%
La importación de maquinarias, libros, material científico estaba libre de impuestos de importación ya que las provincias no los producían y eran necesarios pera el desarrollo económico científico y educativo.
La importación de pólvora tampoco pagaba impuestos por el estado de guerra.
Se promovía la exportación de ganado en pie. Para evitar el contrabando y aumentar el comercio, se pagaba un 4% destinado a gastos portuarios y otros trámites. Los cueros también eran gravados con bajos tributos de exportación.
Se fomentaba el consumo interno de las nacientes industrias alimenticias de San Juan: aceite, frutas secas, etc.
La guerra con Buenos Aires y, luego, la Invasión Portuguesa, impidieron el funcionamiento de este Reglamento.

Reglamento agrario
El nombre completo de este Reglamento es “Reglamento para el fomento de la campaña y seguridad de sus hacendados.
Artigas lo firmó el 10 de setiembre de 1815 en Purificación.
La Provincia Oriental estaba autónoma. Artigas tenía la máxima autoridad como Gobernador de la Provincia.
Por esta fecha, la guerra con Buenos Aires se atenuó en razón de la amenaza del rey de España de venir a reconquistar estas tierras. Esta coyuntura permitió tomar algunas medidas de gobierno entre las que figura el reparto de tierras.
El tema de la tenencia de la tierra en el territorio Oriental se remonta al período colonial. El gobierno español intentaba hacer el “arreglo de los campos”. Su objetivo era hacer más productiva la campaña, poblarla, eliminar los latifundios y crear una “frontera humana” en los límites móviles con el Imperio Portugués. Las órdenes que mandaba el Rey no eran cumplidas porque a la oligarquía montevideana no le interesaba repartir tierras. Las tierras sin ocupantes les permitía extraer cueros y carne para los saladeros sin costo alguno.
Félix de Azara llega de España con el fin de iniciar el “arreglo de los” campos al que las autoridades locales se negaban. En 1801, acompañado de Artigas, proceda a repartir tierras en la frontera y a fundar pueblos. Esta tarea le dio experiencia al futuro Jefe de los Orientales.
Los años de guerra desde 1811, la primera Invasión Portuguesa, el Éxodo, la emigración, etc. disminuyeron el stock ganadero. El ganado se volvió cerril porque ya nadie lo amansaba, los portugueses aprovecharon el caos para llevar grandes cantidades de ganado al territorio de Río Grande.
Artigas entendió que se debía recuperar la ganadería y repoblar la campaña.
El Reglamento de 1815 tiene objetivos económicos como el que mencionamos. Para lograrlos, era necesario repartir tierras, terminar con los latifundios, sujetar el ganado a rodeo, prohibir la venta de ganado en pie así como la matanza de hembras.
El Reglamento tiene objetivos sociales y políticos.
Los objetivos sociales buscaban la nivelación social, el poblamiento del campo, la creación de hábitos de trabajo y la protección de la familia.
La nivelación social se hacía con la consigna de que “los más infelices sean los más privilegiados”. En esta categoría de marginados estaban los indios, los negros y los zambos libres, las viudas pobres con hijos. Tenían preferencia en la elección y entrega de campos.
Otra medida que busca justicia social era que todas las estancias a entregar tenían las mismas medidas: una legua y media de frente por dos de fondo. Los “agraciados”- beneficiados- con tierras recibían una cantidad igual de ganado para todos y una marca para identificarlo y mantenerlo en su estancia.
En cuanto a la protección de la familia, los casados tenían preferencia sobre los solteros.
Los objetivos de crear hábitos de trabajo y dar seguridad a los trabajadores se cumplía de dos maneras: a) enviando a Purificación a vagos y malhechores, allí recibían un “disciplinamiento” que los preparaba para integrar el ejército; b) los estancieros debían dar un documento a los peones que los acreditaba como tales.
El objetivo político se cumplía con dos medidas fundamentales: a) se le quitaba la tierra a los enemigos de la revolución, a “los malos europeos y peores americanos”; b) se favorecía a los patriotas revolucionarios, a sus hijos y a sus viudas

¿En que condición se entregaba la tierra? Las estancias se entregaban en calidad de usufructo. Esto quiere decir que no se trata de implantar la propiedad privada como un derecho absoluto, se la consideraba un bien social. Por eso no se podía vender, donar, contraer deudas sobre ella y cualquier otro tipo de enajenación.
Los beneficiados debían construir un rancho y dos corrales en un plazo de dos meses con uno de prórroga si había justificación.
Quien no cumplía con estos requisitos, que suponen vivir en ese campo y trabajarlo, se le quitaba la tierra que era entregada a “brazos más útiles”
¿Qué tierras se repartían?. Como ya dijimos, las de “malos europeos y peores americanos”. También se repartían latifundios, tierras públicas y aquellas que nunca habían sido ocupadas.
Artigas sabía que la burguesía montevideana iba a poner trabas a esta “reforma agraria”. Es por eso que nombra funcionarios de su confianza para que procedieran al reparto de tierras y ganado. El Cabildo Gobernador de Montevideo se encargará de registros administrativos exclusivamente. Estaba obligado a remitir a Artigas la nómina de tierras repartidas, el nombre de los beneficiados, la lista de campos solicitados y otras funciones similares.
Se repartieron pocas estancias porque se produce la Invasión Portuguesa de 1816 y la guerra recrudece.
No obstante, debemos reconocer el valor de este proyecto por su alto contenido social y económico
Tomado de una publicación de Aurora Martino

miércoles, 27 de julio de 2016

Revolución en el Río de la Plata

El Movimiento Juntista de 1808

Las causas inmediatas tienen una fuerte vinculación con sucesos europeos, concretamente las guerras napoleónicas. Durante ese período, el Antiguo Régimen entró en crisis; en el caso de América, la crisis en España fue determinante.
La invasión napoleónica a España provocó un profundo rechazo de los españoles. La presencia de las tropas francesas ocasionó tumultos y levantamientos que comenzaron en Madrid el 1 de mayo de 1808 y se extendieron rápidamente por toda España. La forma de enfrentarse a las tropas francesas fue a través de una guerra de guerrillas, tratando de desgastar los ejércitos enemigos que les sobre­pasaban en hombres y armas.
Igualmente rechazaron la abdicación de su rey, Fernando VII y la coronación del hermano de Bonaparte, José. Para los españoles, el único rey era Fernando VIl y como él no podía gobernar porque se encontraba prisionero de Napoleón en el sur de Francia, sus leales súbditos decidieron formar Juntas para encargarse del gobierno mientras durara la ausencia del Rey. Este movimiento espontá­neo, al comienzo, fue organizándose posteriormente. Las juntas regionales fueron sustituidas en se­tiembre por una Junta central, con sede en Sevilla.
Los españoles no consideraban válida la coronación de José I, ni la abdicación de Fernando VIl (quien había recibido la corona de su padre, Carlos IV). Sostenían que, en este caso, el poder volvía al pueblo para que lo ejerciera a través de Juntas de gobierno, hasta el regreso de Fernando, a quien llamaban “El Deseado”.
En América, la noticia de los sucesos españoles provocó una profunda conmoción. Aunque nadie tenía una idea muy clara de qué estaba pasando —piensa en la demora de las comunicaciones—, las noticias eran inquietantes. Salieron a relucir rivalidades regionales o entre sectores sociales.
A la confusión, se agregó la acción de la diplomacia portuguesa. El rey de Portugal, Juan VI, su esposa Carlota Joaquina y su corte se habían trasladado a Río de Janeiro a raíz de la invasión napoleónica. Desde allí, buscaron influir en los sucesos americanos, a través de Carlota Joaquina, her­mana de Fernando VIl.
También llegaban a las ciudades americanas enviados de las Juntas españolas, para que se forma­ran otras de carácter similar. En algunas ciudades se formaron Juntas, con la común característica de resaltar su fidelidad a la Corona y a España. Estas juntas, en México, Bogotá, Montevideo, Chuquisaca, La Paz o Quito, fueron por lo general presididas por las propias autoridades españolas locales.
En Montevideo se formó una Junta —el 21 de setiembre de 1808— como resultado de un conjunto de problemas locales, por ejemplo, la rivalidad con Buenos Aires. Fue el primer intento de un gobier­no por parte de los montevideanos, tanto españoles como criollos. Consideraron nula la destitución de Elío —gobernador de la ciudad— ordenada por el virrey Liniers (desde Buenos Aires y de origen francés). La Junta nombró al propio Elío presidente de la misma. La junta montevideana prolongó su existencia por varios meses, hasta que la Junta de Sevilla ordenó su disolución, poniendo fin a la primera experiencia de gobierno autónomo de Montevideo.

El Movimiento Juntista de 1810

Los confusos sucesos españoles generaron, en 1810, un nuevo movimiento juntista en América. En España la resistencia contra los franceses era menor y se había instalado un Consejo de Regencia en lugar de la Junta de Sevilla. La legalidad del Consejo de Regencia sería cuestionada. Estos graves sucesos agudizaron en América los conflictos entre criollos y autoridades españolas. Se formaron nuevas Juntas de gobierno en Caracas, Buenos Aires, Santiago de Chile, México, Bogotá, y no busca­ban, como en 1808 apoyar a las autoridades españolas, sino por el contrario, destituirlas.
En estas Juntas, la organización estuvo mayoritariamente en manos de los criollos, que encontra­ron así la oportunidad de autogobernarse. En algunos casos, destituyeron a las autoridades españo­las, en otros, las integraron a las Juntas. Desde esas nuevas autoridades, los criollos empezaron a in­fluir en aspectos económicos, comerciando libremente con los ingleses. Las Juntas declararon su fi­delidad a la Corona española pero, a los pocos meses, se transformaron en independentistas.


La lucha por la Independencia

A poco de instalarse las Juntas, en 1810, comenzaron las luchas contra los partidarios del régimen español, trayendo como consecuencia la radicalización de las posiciones. En 1811 se proclamó la independencia en Venezuela, seguida de actos similares en otros puntos de América.
Aquí es necesario aclarar si podemos definir estos movimientos como revolucionarios. Hay auto­res que prefieren hablar de guerras civiles: en ambos bandos encontramos a españoles y a criollos; contra ambos bandos están los indígenas o se mantienen al margen.
Los historiadores reconocen dos etapas. La primera de 1810 a 1814, en que la mayoría de los mo­vimientos, salvo el de Buenos Aires, fracasó. La segunda etapa, de 1816 a 1824, fue más radical y obtuvo resultados definitivos. La separación entre una y otra estuvo marcada por el regreso de Fernando VIl y el consiguiente absolutismo al trono español, después de la derrota napoleónica.
Estudiaremos las características más destacadas de las revoluciones hispanoamericanas y, más adelante, el proceso particular del Río de la Plata y la Banda Oriental.
 

La insurrección rural gana la Banda Oriental

El Reglamento de impuestos aprobado por la Junta de Comer­cio montevideana fue motivo de mayor malestar y a las medidas de carácter económico se sumó la leva impuestas por los coman­dantes militares a los “gauchos” tenidos por “vagos y malentretenidos”. Todos los sectores sociales de la Banda Orien­tal se sintieron acosados por las autoridades regentistas de Mon­tevideo. La declaración de guerra formulada por el recién llegado virrey Elío, a la Junta de Buenos Aires, el 13 de enero de 1811, precipitó los hechos de modo irreversible. Las condiciones para la explosión revolucionaria estaban dadas; faltaba sólo el elemen­to catalizador: un grupo de “patriotas” dio el “Grito de Asencio”, y el Capitán de Blandengues, José Artigas —cuyo nombre figura­ba entre los indicados por el Plan de Mariano Moreno para “pre­cipitar la revolución en la otra Banda”—, abandonaba la guarnición de Colonia y ofrecía en Buenos Aires su servicios a la Junta.
En abril, de 1811, burlando el bloqueo, regresaba Artigas a la Banda Oriental y arengaba “a sus leales y esforzados compatrio­tas” incitándolos desde Mercedes a la rebelión. Quebrado el prin­cipio de autoridad afloraron con mayor vigor los problemas irresueltos. Grupos de hacendados adhirieron al movimiento en defensa de sus intereses lesionados por la drástica merma de ex­portación de cueros impuesta por el monopolio montevideano. El gaucho, el patrón, el esclavo alzado, que vivían permanente­mente perseguidos por las partidas, se plegaron a la revuelta, re­accionando contra los representantes del Rey. Rápidamente entre abril y el 18 de mayo, las “fuerzas insurgentes” ya en las puertas de Montevideo, reforzados con doscientos veteranos del ejército de Belgrano —que se había tenido que retirar del Paraguay— y “con mil compatriotas armados, la mayoría con cuchillos enastados” vencían en los campos de Las Piedras a las tropas salidas de Montevideo y la plaza fuerte quedaba sitiada. En menos de tres meses la Banda Oriental había sido conquistada para la Revolución. El Virrey Elío tuvo que convencerse de que no eran “cuatro gauchos alzados” y que necesitaba un ejército bien pertrechado para de­rrotarlos, comenzó los contactos con la corte portuguesa en Río de Janeiro, Buenos Aires no podría mantener abiertos dos frentes en Alto Perú y la Banda Oriental, sobre todo después del desastre de Castelli en Huaquí. Agosto, setiembre y octubre de 1811 fue­ron meses de inmenso trajín diplomático mientras avanzaba por el litoral atlántico el “ejercito pacificador” portugués con Diego de Souza para apoyar al gobierno colonial de Montevideo. Bue­nos Aires veía tambalear su Revolución iniciada en mayo de 1810, y el 7 de octubre de 1811 firmaba un acuerdo preliminar de Paz con Montevideo, entregándole la Banda Oriental.
De una plumada quedaban anulados los esfuerzos de nueve meses de lucha. La conmoción fue grande entre el vecindario orien­tal, traicionado —en su sentir— por los dirigentes de la revolución, que no vacilaban en sacrificar su territorio, respondiendo a impera­tivos de estrategia militar. El vecindario no aceptó el levantamiento del sitio y se reunió en Asamblea, donde proclamó a José Artigas “su General en Jefe”. [...] El ascendiente ganado en tres largos lustros como Blandengue de la Frontera, cuando alternó con la gente de buen y mal vivir, y el prestigio derivado de su condición de jefe militar de Las Piedras, le otorgaban ahora a José Artigas la máxima autoridad entre los suyos, autoridad que sólo declinaría ante la propia asamblea de los orientales, en el Congreso de abril de 1813, cuando el pueblo oriental hizo uso de su soberanía “por se­gunda vez”, y lo confirmó en su jefatura.

lunes, 11 de abril de 2016

Revolución Inglesa S XVII

“LA GLORIOSA REVOLUCIÓN INGLESA DE 1688”


“LA GLORIOSA REVOLUCIÓN INGLESA DE 1688”
Durante los siglos XVI y XVII Inglaterra logró sacar  una ventaja política, social, tecnológica y cultural a los principales pueblos europeos que la posicionó en un lugar de privilegio .
Si nos remontamos al siglo XVI observaríamos que cierto sector  terrateniente ( gentry)y  parte  de la burguesía inglesa y holandesa incrementaron sus riquezas a raíz de la expansión del comercio mundial . La capacidad de adaptación a las nuevas exigencias comerciales por parte de los grupos sociales anteriormente mencionados hizo que se transformaran en los principales protagonistas del comercio colonial a través de las rutas por el Océano Atlántico.No obstante el crecimiento económico no había una relación proporcional con la realidad social y política que vivía la burguesía , pues no tenía participación en las decisiones políticas, lo que generaba la ausencia de leyes que protegieran sus actividades y sus bienes. El contexto en el cual se encontraba  inmerso la burguesía fue el detonante para el desarrollo de “ nuevas ideas”,  que bregaban por la igualdad de derechos entre los hombres, el rechazo a las monarquías absolutistas de origen divino y la participación en el gobierno del estado.
Las Nuevas Ideas no surgieron de la nada fueron  productos de un profundo trabajo intelectual  , en donde descolló la figura de John Locke , filósofo inglés que en 1680 realizó el “ Primer Tratado” sobre Gobierno Civil”.En la obra cuestionó y descalificó la argumentación que sostenían los filósofos defensores de las monarquías absolutas.
Diez años después publicó “El Segundo Tratado Sobre el Gobierno Civil”, el trabajo fue tomado como  base para la  organización  de  los estados modernos y su argumento sobre los derechos individuales constituyó una fuente de inspiración para  la constitución de los países occidentales .
¿Qué planteó  en su segundo trabajo  Locke, para que la obra adquiriera tan importante dimensión?
En primer lugar hizo un análisis sobre el origen de la sociedad; luego explicó que el “Estado” y el “gobierno”son  consecuencias de un contrato entre los hombres; con el objetivo de proteger su libertad y sus  propiedades individuales. Pero no se quedó en esta simple argumentación , consideraba que la finalidad del Estado era el logro del bien común, basado en el cumplimiento de las leyes. Dentro de su postura política, filosófica y social justificaba el derecho de los pueblos de rebelarse contra el gobierno en caso de que las leyes no sean respetadas por los gobernantes.
Intentaremos explicar como se fueron dando los hechos para que Inglaterra transforme su sistema político en una monarquía parlamentaria.Alentados por el protagonismo económico que poseían y apoyados en los principios políticos y sociales de las Nuevas Ideas , los burgueses ingleses iniciaron una lucha en contra de orden feudal instalado.La relación entre la monarquía y la burguesía no era la mejor  y se tornó insostenible cuando  el rey propuso crear nuevos impuestos y aumentar los existentes a pesar de la negativa del parlamento.
El rey hizo oídos sordos a la posición del Parlamento  y siguió adelante con su proyecto.La decisión tomada llevó a Inglaterra a una  guerra civil que se inició en 1642. En el conflicto se enfrentaron  dos grupos : los parlamentarios y los realistas ( burgueses y nobles).
Los realistas tenían sus negocios en las regiones agrícolas del norte y oeste del reino y los parlamentarios dominaban la actividad industrial y comercial del sur y este. Al frente de los revolucionarios se encontraba Oliver Cromwell , posteriormente llamado “ Lord Protector”
En 1649 los parlamentarios se impusieron y Carlos I de la familia de los Estuardo fue decapitado . Muerto el rey inglés  se estableció una “ República” cuya cabeza era Cromwell , en realidad ejerció una “ dictadura”. El Estado apoyó la expansión económica y fortaleció el crecimiento de la burguesía a través del tráfico colonial y la industria domiciliaria. Una de las medidas más exitosa tomada por Cromwell fue el “ Acta de Navegación “ de 1651 que permitió el progreso de la armada   y el comercio marítimo.A continuación se  transcribe  un fragmento del Acta de Navegación  para que se analice su importancia:
”Para el progreso de la armada marítima  y de la navegación, que bajo la buena providencia y protección divina interesan tanto para la prosperidad , la seguridad, y el poder de este reino(...)ninguna mercadería será importada o exportada del país , islas, plantaciones o territorios pertenecientes a Su Majestad en Asia, América y África, en otros navíos que los pertenecientes a individuos  ingleses(....) “.
 En 1660 Cromwell muere y  los Estuardos subieron al trono con el compromiso que el rey, Carlos II ,respetaría las atribuciones del Parlamento( dictar leyes y aprobar impuestos).  Durante el reinado de Carlos II se desarrollaron los partidos políticos : liberal( Whiy) y conservadores(Tory) e Inglaterra se vió afectada por un violento conflicto entre católicos y protestantes. Si bien el rey tuvo algunas intenciones absolutistas , las mismas fracasaron púes se debió someter  a los pactos preestablecidos. Pasaron  varios años  cuando Jacobo II intentó restablecer la monarquía absolutista.Su gobierno duró tres años   y estuvo plagado de conflictos entre católicos y protestantes, lucha que profundizó la crisis entre los partidos políticos. El año 1686  marcó un período de cambios en las decisiones de gobierno del rey; llevado por su fanatismo católico comenzó a desplazar de sus cargos a funcionarios anglicanos, creó un ejército permanente y colocó en los cargos superiores a católicos aliados . El rumbo que tomaba su gobierno lo fue alejando de los “ toris” anglicanos , quienes en 1686 aliados con otros grupos políticos  iniciaron unas series de conspiraciones en contra del rey. En 1688 se planificó la segunda conspiración  con el objetivo de derrocar a Jacobo II y colocar en su lugar a María  , su hija y su yerno  reconocidos protestantes. Guillermo de Orange tenía intenciones de aceptar el cargo y desplazar del poder a su yerno. En 1687 dio a conocer una carta pública en contra de Jacobo II por su intolerancia religiosa.
Las acciones de Jacobo II  produjo una fuerte reacción de la oposición  , que  logró la adhesión  de los sectores populares y presionaron al Rey  para que huya y abandone el cargo. Al poco tiempo fue capturado  en la zona costera  y llevado prisionero a Londres. Llegado a Londres recibió los honores y el apoyo de sus adeptos , esta situación revivió en él sus aspiraciones absolutistas, sin embargo la armada inglesa apoyó a los parlamentarios y el Rey volvió a huir. El abandono del cargo por parte de Jacobo II  fue considerado por el Parlamento  como una “abdicación”.
En 1688el pueblo inglés derrocó a Jacobo II , ofreciendo el trono al príncipe holandés , Guillermo de Orange  con el juramento de aceptar la superioridad de la ley sobre la voluntad del rey. La revolución que puso fin a la monarquía  absoluta  e instaló la monarquía parlamentaria en Inglaterra fue conocida “Gloriosa Revolución”(También fue llamada Revolución Incruenta).En 1689 Guillermo y María aceptaron la corona . ¿ Hubo resistencia de parte de los jacobistas ‘?. Sí pero fueron derrotados rápidamente.
Nadie puede negar  el valor y la importancia de los derechos universales plasmados por primera vez en la historia de la humanidad  por “ La Revolución Gloriosa”, si bien no dieron una constitución escrita, quedaron grabado en la mente y corazón de la burguesía inglesa. Entre los principales derechos mencionaremos:
-          Libertad religiosa( aunque los católicos  quedaron privados de ciertos derechos)
-          -Reforzó la independencia  del poder judicial.
-          Purificó la administración  de justicia.
-          - Abolió los delitos políticos.
-          -Garantizó las libertades individuales.
-          Reorganizó la relación Rey – Parlamento.
-          El Parlamento manejaría  los gastos del ejército y la aprobación de impuestos.
-          Se dio protagonismo político a la “Cámara de los Comunes”.
Es importante reflexionar  y reconocer que los derechos instituidos  por los revolucionarios ingleses en 1688 fueron recogidos por diferentes revoluciones  occidentales entre ellas “ La Independencia de E.E.U.  y La Revolución Francesa”. Sentando además  las bases de los Estados Modernos.
RESUMEN REALIZADO  POR EL PROFESOR RICARDO ALBERTO CRUZ .
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
-          CASEY ,J.” LA REVOLUCIÓN INGLESA DEL SIGLO XVII”, ESPAÑA, S.XXI , 2012.
-           
-          GUIZOT, F.” LA REVOLUCIÓN INGLESA” BS AS , EDIT. ATICUS 1947.
-           
-          TREVELYAN, G.M.” LA REVOLUCIÓN INGLESA 1688-1689, ESPAÑA, F.de C. ECONÓMICA, 1951
 
 
 
 

lunes, 21 de marzo de 2016

El Absolutismo Francés: Luis XIV

EL Absolutismo Francés: Luis XIV

EL REY SOL
A la muerte de Mazarino, en 1661, Luis XIV comienza su gobierno personal que duró 54 años (hasta su muerte en 1715). No quiso dejar la función de gobernar en manos de otra persona, y ejerció el poder directamente, convocando personalmente a los ministros, interviniendo en todos los asuntos que consideraba importantes y controlando, a través de los intendentes, todo el territorio francés.
Luis XIV estaba plenamente convencido del origen divino de su poder, algo que todas reconocían sin atreverse a negarlo. Desde la infancia se le había repetido que el era casi un dios, una “divinidad visible”, un hombre diferente a los demás, porque era Rey “por gracia de Dios” y sólo ante este debía rendir cuentas. Ningún hombre podía juzgar al rey y nada era ajeno a éste. Luis XIV tomó como emblema de su reinado un sol resplandeciente y de ahí el apodo con que se le conoce “el Rey Sol”. Y así como todos los planetas del sistema solar giran en torno al sol, de la misma manera todo los sucedido en Francia debía girar en torno al rey.
Luis XIV tenía condiciones que lo hacían apto para desempeñar su papel en un momento en que la sociedad estaba preparada para el absolutismo monárquico: era fuerte, equilibrado, trabajador incansable, reflexivo, dueño de si mismo y consciente de su responsabilidad de gobernante, lo que el llamaba “el oficio de ser rey”.  Para él, gobernar era un oficio o trabajo como cualquier otro y requería una dedicación diaria de muchas horas.
Durante su reinado se hizo más evidente el culto a la majestad real y cada uno de los actos cotidianos de su vida, como levantarse, asearse, comer, etc, se convirtió en una ceremonia. La nobleza, sometida y domesticada, no desempeñaba funciones políticas. Se la empleaba en el ejército o en la diplomacia, pero sobre todo cumplía una función “decorativa” dentro de la Corte. Esta, que desde 1682 se instaló en el elegante Palacio de Versalles, se caracterizaba por un minucioso ceremonial que se regía por una estricta etiqueta. Se realizaba un culto a la figura del rey y los nobles seguían sus pasos, actividades, entretenimientos desde la mañana hasta la noche. Los nobles, antes rebeldes y belicosos, se disputaban el privilegio de estar cerca del rey y servirle en las tareas más simples como despertarle o ponerle las pantuflas al descender  de la cama. Todas las actividades cotidianas de la familia real se transformaron en una ceremonia

ORGANIZACIÓN POLÍTICA
Como principio fundamental figuró el de la monarquía absoluta de derecho divino: se consideraba que la autoridad del monarca procedía de dios y que sólo ante él, y no ante los hombres, era responsable. Todo el poder de decisión estaba en manos del rey, pero existían consejos con fines de asesoramiento, como el Consejo de Estado y el Consejo de Justicia.
Al frente de la administración había ministros o secretarios como el Canciller, el Controlador General de Finanzas, el Secretario de Guerra, el Secretario de Asuntos Exteriores, etc. Muchos ministros acumularon funciones como, por ejemplo, Colbert, que se ocupó de las finanzas, de la marina, las construcciones navales y los trabajos públicos.
Se aumentó el poder de los intendentes para controlar mejor a los gobernadores de las provincias que pasaron a tener un papel decorativo. Los Parlamentos fueron sometidos.
En materia judicial el rey podía administrar justicia a su antojo a través de las “lettres de cachet” (cartas selladas) con las cuales notificaba una resolución a cualquier súbdito. Podía así, decretar la prisión, la proscripción, etc sin ningún trámite judicial.
También quitó poder y autonomía a las universidades, que pasaron a ser controladas por la monarquía. El arte fue utilizado para propaganda del reinado.
Como el rey no aceptaba que ninguna autoridad rivalizara con su poder dentro de Francia, sometió al clero católico francés y obligó a que una asamblea del clero declarara que el rey era independiente con respecto a todo poder de la Iglesia, incluyendo al Papa. Por otro lado realizó una campaña de persecución contra los protestantes, que fueron excluidos de las funciones públicas y de las profesiones liberales. Finalmente se les prohibió practicar su culto, provocando la huida de unos 200.000 protestantes. Como en gran parte se trataba de banqueros, comerciantes, manufactureros o artesanos especializados, la economía francesa se vio perjudicada por esta medida.

ORGANIZACIÓN ECONÓMICA

EL MERCANTILISMO
Idea general del mercantilismo
Se trata, ante todo, de llevar a su apogeo la potencia del Estado y, en consecuencia, los recursos del mismo, así como lograr un abastecimiento independiente del extranjero, en armas, municiones, navíos, etc. Siendo el principal medio de cambio la moneda de metal precioso, ella es la que permite, ante todo, comprar y vender,estimular, al productor, desenvolver la economía y reducir la gravedad de las  perturbaciones sociales y políticas,y el hambre que es su consecuencia. Al mismo tiempo la moneda permite al Estado el pago de tropas y funcionarios, el mantenimiento del orden público y de la seguridad exterior, y reglamentando el abastecimiento, estimular de nuevo la producción. La moneda de metal precioso ''es la sangre de la economía", la misma sangre del Estado, Pero su masa es muy reducida, Se ha podido calcular que el metal precioso en circulación en Europa hacia 1660, ascendía a 50.000 millones de francos. En consecuencia, todas las potencias europeas a mediados del siglo XVII, vivían con una masa de oro y plata  sensiblemente igual al encaje metálico al del Banco de Francia a fines de 1929.
Ello provoca un nacionalismo económico y una especie de guerra perpetua de dinero entre los Estados. Cada uno busca crearse una balanza comercial favorable para atraer y atesorar el metal precioso. Las importaciones de lujo deben ser proscritas, y las de objetos fabricados limitadas en lo posible, teniendo en cuenta que ellas restan trabajo a los regiones. Es preciso producir en el país los objetos fabricados, incluso en el caso de que la producción resulte mucho más cara que en el extranjero. Las materias primas deben admitirse ampliamente, pero si se trata de productos necesarios a la defensa nacional, mástiles, madera de construcción,, cáñamo, resina, etc., debe procurarse en lo posible, su producción en el país. En esta época, la agricultura proporciona la mayor parte, de materias primas necesarias a la industria. Sin vacilar, es preciso pues, adoptar necesariamente un régimen aduanero hostil a los agricultores del país, imponer ligeros derechos sobre los productos agrícolas concurrentes o admitirlos libremente, prohibir la salida del reino o gravarla fuertemente, a fin de disponer de productos agrícolas abundantes y a bajo precio, que aseguren el bajo precio de venta de los objetos fabricados para la exportación. Es preciso, en efecto, exportar lo más posible y, con preferencia, (objetos fabricados, puesto que el trabajo ha incrementado su valor. Conviene, pues, disponer del mayor numero posible dé productores, así como de una política de natalidad. Pero, para triunfar en la competencia, es necesario ofrecer las mejores calidades al menor precio. El interés debe ser ,pues bajos para que el empresario encuentre capitales a buen precio. Los salarios tienen que ser bajos y el nivel de vida del obrero, bajo también.
De otro modo,sin trabajo en un país inundado primero de productos extranjerosy
luego con una economía estancada, imperaría la miseria, mientras el Estado, estaría expuesto al peor de los males: la invasión y la dominación extranjera.
Por el contrario, el empresario capitalista debe ser estimulado por amplios márgenes,
de beneficios.
Las colonias deben proporcionar a la metrópoli las materias primas, los productos de consumo que le faltan, absorbiendo, a cambio, los suyos propios para mantener la balanza comercial. Interesa que, procuren géneros, materias primas, u objetos manufacturados a bajo precio, a fin de que puedan ser re-exportados.
Las colonias interesantes son, sobre todo, las de los países tropicales, cuyos productos son distintos de los europeos, La colonia es considerada ante todo, como un establecimiento comercial que proporciona al comercio de la metrópoli productos que faltan al competidor o, más baratos que los de éste. Ello, explica la doctrina del monopolio. El Estado se reserva todas las relaciones con sus colonias. Asegura así su mercado para sus propios productos, que puede vender, y los coloniales, que compra baratos, para revender al mayor precio posible a su vez, mientras atrae hacia sus áreas la moneda de los Estados clientes y solo da una pequeña parte a las colonias. Éstas son consideradas esencialmente como factorías litorales, o como"plantaciones" de emigrantes en los países más vastos. Solo los hombres de Estado españoles y franceses, entre estos últimos Richelieu y Colbert,se elevaron a la idea de que los indígenas debían ser asimilados, transformados en españoles o franceses, y que las colonias debían llegar a ser las provincias ultramarinas de la metrópoli.
El mercantilismo es un estatismo económico. Solo el Estado se encuentra en condiciones de reglamentar y estimular la economía como es debido. En un primer grado el Estado actúa con un deseo político para incrementar su poderío; No busca la 'prosperidad por sí misma y la elevación del nivel de vida no es su objetivo principal. La prosperidad es un medio, y la elevación del nivel de vida, una consecuencia feliz y accesoria. Lo esencial es la fuerza del estado. La política se impone a la economía.Luego, el Estado se convierte en la expresión de la rica burguesía comercial e industrial que él mismo ha desarrollado. La riqueza de esta burguesía se convierte en el fin y la consecuencia es el poderío del Estado. La economía se impone a la política. Las Provincias Unidas constituyen un buen ejemplo del segundo estadio y Francia del primero. Entre 1603 y 1668, Inglaterra representa todavía un tipo mixto



LA POLÍTICA EXTERIOR DE LUIS XIV
Luis XIV llevó a cabo una política exterior agresiva que mantuvo a Francia en continuas guerras durante la mayor parte de su reinado.  Pretendió que Francia alcanzara sus “fronteras naturales”, o sea todos aquellos territorios que antiguamente habían pertenecido a las Galias; esto significaba la anexión de los Países Bajos, el Franco Condado, Lorena y Saboya. Los dos primeros pertenecían al rey de España Felipe IV y pensaba obtenerlos por medio de su esposa, María Teresa, que era hija de aquel. En cuanto a Lorena y Saboya, si bien no descartaba el uso de la fuerza para anexarlas, pensaba adquirirlas a cambio de algunos otros territorios que recibiera de la “herencia española”.
Para lograr sus objetivos el Rey Sol contaba con una buena diplomacia que utilizaba la astucia y el soborno para conseguir el favor de funcionarios de otros estados. Cuando la diplomacia no alcanzaba se recurrió a la guerra, donde el rey contaba con excelentes colaboradores como el Ministro Luvois y los generales Condé, Turena y Catinat.
Durante el reinado de Luis XIV, Francia participó en cuatro grandes guerras:
La guerra de devolución (1667-1668).
La guerra de Holanda (1672-1678). Con esta guerra además de obtener territorios el rey de Francia intentó contrarrestar el poderío comercial de los holandeses (parte norte de los Países Bajos).  La lucha terminó con la paz de Nimega y quien pagó los platos rotos fue España que debió entregar el Franco Condado a Francia. La paz de Nimega marca el momento de apogeo de Luis XIV y la ciudad de París le dio el nombre de “Luis el Grande”.
La guerra de la Liga de Augsburgo (1688-1697). Varios estados europeos promovieron una alianza para oponerse a la expansión francesa. Así fue que Inglaterra, Alemania, Holanda, España y Saboya unieron sus fuerzas contra el Rey Sol.
La guerra de sucesión de España (1702-1714).
La política exterior de Luis XIV colocó, durante algún tiempo, a Francia en el primer plano de Europa y a si mismo como árbitro de los conflictos internacionales. Sin embargo, a largo plazo, los objetivos no fueron alcanzados y al final de su reinado dejó a Francia en una situación difícil que sus sucesores (Luis XV y Luis XVI) no supieron cambiar. En lo externo, a la muerte de Luis XIV, era evidente que una nueva potencia se imponía: la Inglaterra que comenzaba a reinar en los mares.
"El Palacio de Versalles en 3D"   

PALACIO DE VERSALLES




Mercantilismo

EL MERCANTILISMO

LA ECONOMÍA DE LA ÉPOCA ABSOLUTISTA: EL MERCANTILISMO

En la época feudal la actividad comercial estaba limitada: cada feudo producía lo que consumía y casi no había intercambio de productos de una región a otra. Además las reglamentaciones de los gremios artesanales evitaban la competencia y se trabajaba sólo para obtener una moderada ganancia (“el precio justo”). A partir del siglo XII se pasa a una economía más abierta: se intercambian más productos y esto provoca un aumento de circulación de la moneda y la aparición de mecanismos que permitían pagar a distancia sin necesidad de llevar las monedas de un lugar a otro: letras de cambio, depósitos, cuentas corrientes, etc). Así surgieron los primeros bancos, vinculados a las regiones europeas donde más movimiento comercial había: norte de Italia y centro de Europa. Prestar dinero a cambio del cobro de un interés era considerado un pecado por la iglesia católica, pero a medida que se hizo necesario invertir más, para ganar más, los préstamos se desarrollaron. De esa forma el dinero comenzó a producir dinero y surgió el capitalismo.
En el siglo XVI ya es evidente la nueva mentalidad económica que imponen los comerciantes y banqueros: afán de lucro, gusto por el riesgo, organización. Los negocios se “racionalizan”, se perfeccionan las técnicas de contabilidad, se desarrollan los seguros y se crean sociedades comerciales.
Con la creación de los estados nacionales (Francia, Inglaterra, España, etc) aparece una economía nacional que termina de sustituir a las economía regionales feudales. Las regiones, municipios, feudos, etc, son integrados y forman un “mercado nacional”, donde las burguesías de cada país podrán vender sus productos. La moneda se convierte en instrumento de cambio fundamental, por ello se intensifica la búsqueda de metales preciosos con los cuáles se acuña. El dinero pasó a ser cada vez más importante desplazando de a poco a la tierra como base del poder económico.
El descubrimiento de América y el traslado del oro y la plata americanos hacia Europa, aumentaron la circulación de metales preciosos y provocaron un aumento considerable de los precios que se cuadruplicaron en el transcurso del siglo XVI.
El intento de racionalizar, explicar y dominar los cambios económicos llevó a estudiar esos cambios y a tomar medidas por parte de los monarcas.

El mercantilismo es el conjunto de principios teóricos y prácticas que dominaron el pensamiento económico de Europa entre los siglos XVI y XVIII. Las primeras medidas mercantilistas parecen ser tomadas por Portugal en la época en que conquistaba territorios en las Indias Orientales y establecía un sistema cerrado de comercio: sus posesiones sólo podían comerciar con él. A Portugal lo siguió España y más tarde Francia, Inglaterra y Holanda. El modelo teórico de mercantilismo responde a los siguientes principios:
1) Metalismo. El punto de partida consiste en creer que la riqueza de los países está constituida por la cantidad de oro y plata que poseen, por lo que el país más rico era el que acumulaba más metales preciosos. Este pensamiento, en parte, fue el resultado de la gran cantidad de metal que entró en Europa procedente de América. El oro y la plata eran utilizados como medio de pago, o sea como moneda, por lo tanto la mayor cantidad de metal permitía una mayor acuñación y circulación de moneda, aumentando la actividad comercial. Los países obtenían el metal precioso de las minas que tenían en su territorio y sino debían recurrir a la colonización de otros territorios u obtener el metal mediante un aumento de las exportaciones, ya que los productos se pagaban con oro o plata.
2) Balanza comercial favorable. Esta se obtenía con exportaciones superiores a las importaciones; los países debían vender mucho y comprar poco, las ventas al exterior significaban más ingresos en metal, las compras provocaban una perdida de metal porque se pagaba con él. Para lograr esto se requería tener productos para exportar en los que haya interés de compra desde el exterior y que se limitaran las importaciones.
3) Aumento de la producción. Esto era necesario por dos razones: tener suficientes productos para el consumo de la población del país y evitar así comprarlos en el exterior (disminuían las importaciones) y tener productos para exportar a otros estados. Para aumentar la producción,fuera agrícola o industrial, era necesario crear estímulos, incentivar la producción, por ejemplo mediante rebajas de impuestos a los inversores que creaban manufacturas. También era necesario defender la producción nacional de la competencia que podían hacer los productos de otro país y para eso se aumentaban los impuestos aduaneros (aranceles). Esta última medida también era necesaria para disminuir las importaciones ya que al aumentar el impuesto a los productos importados, estos aumentaban de precio y ya no era ventajoso comprarlos. Los aranceles aumentaban para los productos extranjeros elaborados, pero las materias primas se trataba de que ingresaran lo más baratas posible para que fueran elaboradas por las industrias nacionales.
4) Dirigismo estatal. El establecimiento de aranceles altos, los estímulos a la producción nacional y otras medidas para mantener la balanza comercial favorable, requerían de la intervención del estado en la economía.  El mercantilismo no era contrario a la iniciativa privada, pero era necesaria la intervención del estado establecer las medidas que permitieran obtener y conservar el metal precioso.
5) Poblacionismo. El aumento de población era considerado factor fundamental para el crecimiento económico del país. Al haber más población, había más mano de obra y se abarataba su costo. Los mercantilistas recomendaban tener población abundante y pobre, que permitiera mantener bajos los salarios, de ésta manera se bajaban los costos de producción y los productos se hacían más baratos y podían competir mejor con los extranjeros.
Tomado del blog de  Alberto Fernandez El Antiguo Régimen 

LA SOCIEDAD EN EL ABSOLUTISMO

 ABSOLUTISMO



LA SOCIEDAD EN LA ÉPOCA DEL ABSOLUTISMO

Características generales.- En los siglos XVI y XVII Europa aparece como un espacio densamente poblado en comparación con otros continentes. El promedio europeo de habitantes por kilómetro cuadrado es de 40, siendo los de mayor densidad los países de Europa Occidental como Países Bajos (50 habitantes por kilómetro cuadrado), Italia (44), Francia (34) e Inglaterra (30). La mayor parte de la población vivía en la zona rural, alcanzando en algunos países porcentajes de 90%. Pocas ciudades tenían más de 100 mil habitantes y más de la mitad de la población urbana vivía en pequeñas ciudades que en poco se diferenciaban de la vida rural.
El ritmo de crecimiento de la población es lento y sufre retrocesos. Existía un alta tasa de natalidad, pero también había una altísima tasa de mortalidad por las guerras, las epidemias y las deficiencias en la alimentación. La producción agrícola no era suficiente y las malas cosechas debido a desastres climáticos provocaban el hambre. En condiciones normales la alimentación ya era escasa para la mayoría de la población, siendo la comida más común sopa de verduras con pan. El hambre crónica y la desnutrición, además de la falta de higiene y la ignorancia, creaban condiciones favorables para la propagación de las epidemias. El promedio de vida era de 30 a 35 años y la gente mejor alimentada no pasaba, salvo excepciones, los 60 años. La mitad de los niños moría antes de cumplir un año.
Los estamentos sociales.- La sociedad europea de los siglos XVI y XVII es una sociedad en transición entre el sistema estamental del feudalismo y el sistema de clases sociales del capitalismo.  Como en la Edad Media la población aparece jerarquizada en tres órdenes o estados: clero, nobleza y el tercer estado. A su vez dentro de cada unos de estos órdenes había diferencias de situación económica y prestigio social.
El clero era un sector privilegiado
El clero estaba integrado por los que ejercían una función eclesiástica (dentro de la Iglesia Católica) y se dividía en dos sectores: el alto clero (cardenales, primados, arzobispos, obispos, abades) y el bajo clero (curas de parroquia y frailes). Dependiendo de la religiosidad existente en los países el clero mantenía o no su prestigio social. El desarrollo de la ciencia y de los conocimientos y la utilización que de ellos hacía la burguesía, le habían quitado al clero el monopolio de las actividades culturales. Por otra parte la revolución científica estaba echando por tierra muchos de los mitos que habían sido la sustentación del poder del clero. En aquellos lugares donde se había difundido la reforma religiosa protestante (Inglaterra, Holanda, norte de Alemania) el clero había perdido su carácter de sector social diferenciado del resto de la población. Era entre los campesinos donde la iglesia conservaba cierto poder y prestigio. En los países católicos el ingreso al clero era importante para obtener un ascenso social; se nacía noble o integrando el tercer estado, pero no se nacía cura u obispo. Para los “segundones” , hijos de nobles que no heredaban la fortuna, el clero era una forma de tener un medio de vida y alcanzar una posición importante. Para los integrantes del tercer estado ingresar al clero representaba escapar a la miseria. Quienes ingresaban al clero por estas razones carecían de una verdadera vocación religiosa y eso explica la relajación d elas costumbres de muchos clérigos.
La nobleza también puede dividirse en dos: la nobleza de sangre (o de espada) integrada por todos aquellos que provenían de familias nobles de vieja data y que hacían ostentación de su linaje; y la nobleza de toga (o comprada) que eran aquellos que se habían ennoblecido mediante la adquisición de un cargo público que iba acompañado de un título de nobleza o habían sido designados nobles por los monarcas como agradecimiento por alguna actividad desempeñada. Los primeros miraban con desprecio a los segundos aunque estos, en muchos casos , poseían más riquezas y no era extraño que se dieran matrimonios entre ambos tipos de nobleza, uniendo el prestigio de unos con el dinero de los otros.


Los nobles disfrutaban de privilegios. No eran juzgados por tribunales comunes sino por tribunales compuestos por nobles y también había diferencias en las penas: los castigos eran menos severos, tenían celdas aparte, etc. No pagaban impuestos al estado y podían cobrar impuestos, por ejemplo los peajes a los comerciantes que utilizaban los caminos que pasaban por sus tierras. También tenían privilegios militares: ocupaban los principales cargos del ejército. Los privilegios sociales eran muchos y variaban de un país a otro: lugares preferentes en desfiles y ceremonias, portar espadas y usar vestimentas que no podían usar el resto de los sectores sociales, poseer un escudo familiar, etc. Para ser noble no bastaba con serlo sino parecerlo, de ahí la importancia que se le daba a la exteriorización de su vida: vivir en ricos palacios, vestir lujosamente, dar fastuosas fiestas.
La nobleza era, en general, una clase ociosa. Rechazaba intervenir en actividades comerciales y detestaba los trabajos manuales. Era un deshonor, y en Francia implicaba perder el carácter de noble, dedicarse a un trabajo. Vivían de rentas obtenidas de sus tierras que eran trabajadas o arrendadas por campesinos. Para evitar que las tierras se dividieran existía el mayorazgo: las tierras las heredaba el hijo mayor del noble. Los demás hijos, los segundones, debían dedicarse a otra actividad: el ejército, la Iglesia o los cargos públicos.
El tercer estado o el común, estaba compuesto por el resto de la población: comerciantes grandes y pequeños, banqueros, abogados y hombres de letras en general, funcionarios de jerarquía y funcionarios menores, artesanos, campesinos, trabajadores no calificados, etc. Dentro del tercer estado había una diferenciación de acuerdo a la situación económica que se tenía y las diferencias eran enormes. Mientras la burguesía, integrada por los comerciantes mayoristas, banqueros, profesionales y funcionarios de jerarquía, aspiraba a ennoblecerse, los campesinos trataban de sobrevivir en pésimas condiciones de vida.

El contrato matrimonial entre nobles y burgueses era un acuerdo económico
De un país a otro la situación presentaba características propias. En Francia la nobleza tradicional de sangre, aferrada a sus viejas costumbres, no progresaba económicamente manteniéndose como propietaria de tierras que no eran explotadas debidamente. Parte considerable de ella se hizo cortesana, pasó a residir en la corte del rey en Versalles, viviendo del dinero del estado y siendo sumisa al monarca. Por su parte la burguesía francesa aspiraba a ennoblecerse y a intervenir en los asuntos políticos. En Inglaterra el crecimiento económico de la burguesía gracias a la expansión comercial y la industria, fue acompañado por parte considerable de la nobleza que se “aburguesó” en el sentido que tomó actividades y costumbres propias de la burguesía. En Holanda predominaba, económica, social y políticamente, la burguesía, no imitando a la nobleza, sino desarrollando su propio modo de vida que luego fue seguido por la burguesía de otros países.
En todos lados quienes vivían peor eran los campesinos pobres, que no tenían tierras propias y trabajaban para otros o eran pequeños propietarios que quedaban a merced de los cambios climáticos y endeudados con sus vecinos los campesinos ricos. Una crónica francesa  de fines del año 1687 relata la penosa situación en que vivían: “ Los aldeanos viven de pan hecho con trigo negro, muchos ni siquiera tienen ese trigo y cuecen raíces de matorrales que mezclan con harina de cebada o avena. Se les encuentra tendidos sobre la paja, no tienen muebles, ni más ropa que la que llevan puesta”.Un relato de 1710 muestra que la situación no había cambiado: “ Van vestidos en invierno y en verano con telas medio podridas y hechas trizas, calzados con almadreñas, en que meten los pies todo el año. Se alimentan con frutas malas y hierbas de sus huertos cocidas con agua o con aceite de nuez. Beben raras veces vino y comen carne tres veces al año”.

Los campesinos pobres vivían con muchas dificultades