EL REY SOL
A
la muerte de Mazarino, en 1661, Luis XIV comienza su gobierno personal
que duró 54 años (hasta su muerte en 1715). No quiso dejar la función de
gobernar en manos de otra persona, y ejerció el poder directamente,
convocando personalmente a los ministros, interviniendo en todos los
asuntos que consideraba importantes y controlando, a través de los
intendentes, todo el territorio francés.
Luis
XIV estaba plenamente convencido del origen divino de su poder, algo
que todas reconocían sin atreverse a negarlo. Desde la infancia se le
había repetido que el era casi un dios, una “divinidad visible”, un
hombre diferente a los demás, porque era Rey “por gracia de Dios” y sólo
ante este debía rendir cuentas. Ningún hombre podía juzgar al rey y
nada era ajeno a éste. Luis XIV tomó como emblema de su reinado un sol
resplandeciente y de ahí el apodo con que se le conoce “el Rey Sol”. Y
así como todos los planetas del sistema solar giran en torno al sol, de
la misma manera todo los sucedido en Francia debía girar en torno al
rey.
Luis
XIV tenía condiciones que lo hacían apto para desempeñar su papel en un
momento en que la sociedad estaba preparada para el absolutismo
monárquico: era fuerte, equilibrado, trabajador incansable, reflexivo,
dueño de si mismo y consciente de su responsabilidad de gobernante, lo
que el llamaba “el oficio de ser rey”. Para él, gobernar era un oficio o trabajo como cualquier otro y requería una dedicación diaria de muchas horas.
Durante
su reinado se hizo más evidente el culto a la majestad real y cada uno
de los actos cotidianos de su vida, como levantarse, asearse, comer,
etc, se convirtió en una ceremonia. La nobleza, sometida y domesticada,
no desempeñaba funciones políticas. Se la empleaba en el ejército o en
la diplomacia, pero sobre todo cumplía una función “decorativa” dentro
de la Corte. Esta, que desde 1682 se instaló en el elegante Palacio de
Versalles, se caracterizaba por un minucioso ceremonial que se regía por
una estricta etiqueta. Se realizaba un culto a la figura del rey y los
nobles seguían sus pasos, actividades, entretenimientos desde la mañana
hasta la noche. Los nobles, antes rebeldes y belicosos, se disputaban el
privilegio de estar cerca del rey y servirle en las tareas más simples
como despertarle o ponerle las pantuflas al descender de la cama. Todas las actividades cotidianas de la familia real se transformaron en una ceremonia
ORGANIZACIÓN POLÍTICA
Como
principio fundamental figuró el de la monarquía absoluta de derecho
divino: se consideraba que la autoridad del monarca procedía de dios y
que sólo ante él, y no ante los hombres, era responsable. Todo el poder
de decisión estaba en manos del rey, pero existían consejos con fines de
asesoramiento, como el Consejo de Estado y el Consejo de Justicia.
Al
frente de la administración había ministros o secretarios como el
Canciller, el Controlador General de Finanzas, el Secretario de Guerra,
el Secretario de Asuntos Exteriores, etc. Muchos ministros acumularon
funciones como, por ejemplo, Colbert, que se ocupó de las finanzas, de
la marina, las construcciones navales y los trabajos públicos.
Se
aumentó el poder de los intendentes para controlar mejor a los
gobernadores de las provincias que pasaron a tener un papel decorativo.
Los Parlamentos fueron sometidos.
En
materia judicial el rey podía administrar justicia a su antojo a través
de las “lettres de cachet” (cartas selladas) con las cuales notificaba
una resolución a cualquier súbdito. Podía así, decretar la prisión, la
proscripción, etc sin ningún trámite judicial.
También
quitó poder y autonomía a las universidades, que pasaron a ser
controladas por la monarquía. El arte fue utilizado para propaganda del
reinado.
Como
el rey no aceptaba que ninguna autoridad rivalizara con su poder dentro
de Francia, sometió al clero católico francés y obligó a que una
asamblea del clero declarara que el rey era independiente con respecto a
todo poder de la Iglesia, incluyendo al Papa. Por otro lado realizó una
campaña de persecución contra los protestantes, que fueron excluidos de
las funciones públicas y de las profesiones liberales. Finalmente se
les prohibió practicar su culto, provocando la huida de unos 200.000
protestantes. Como en gran parte se trataba de banqueros, comerciantes,
manufactureros o artesanos especializados, la economía francesa se vio
perjudicada por esta medida.
ORGANIZACIÓN ECONÓMICA
EL MERCANTILISMO
Idea general del mercantilismo
Se trata, ante todo, de llevar a su apogeo la potencia del Estado y, en consecuencia, los recursos del mismo, así como lograr un abastecimiento independiente del extranjero, en armas, municiones, navíos, etc. Siendo el principal medio de cambio la moneda de metal precioso, ella es la que permite, ante todo, comprar y vender,estimular, al productor, desenvolver la economía y reducir la gravedad de las perturbaciones sociales y políticas,y el hambre que es su consecuencia. Al mismo tiempo la moneda permite al Estado el pago de tropas y funcionarios, el mantenimiento del orden público y de la seguridad exterior, y reglamentando el abastecimiento, estimular de nuevo la producción. La moneda de metal precioso ''es la sangre de la economía", la misma sangre del Estado, Pero su masa es muy reducida, Se ha podido calcular que el metal precioso en circulación en Europa hacia 1660, ascendía a 50.000 millones de francos. En consecuencia, todas las potencias europeas a mediados del siglo XVII, vivían con una masa de oro y plata sensiblemente igual al encaje metálico al del Banco de Francia a fines de 1929.
Ello provoca un nacionalismo económico y una especie de guerra perpetua de dinero entre los Estados. Cada uno busca crearse una balanza comercial favorable para atraer y atesorar el metal precioso. Las importaciones de lujo deben ser proscritas, y las de objetos fabricados limitadas en lo posible, teniendo en cuenta que ellas restan trabajo a los regiones. Es preciso producir en el país los objetos fabricados, incluso en el caso de que la producción resulte mucho más cara que en el extranjero. Las materias primas deben admitirse ampliamente, pero si se trata de productos necesarios a la defensa nacional, mástiles, madera de construcción,, cáñamo, resina, etc., debe procurarse en lo posible, su producción en el país. En esta época, la agricultura proporciona la mayor parte, de materias primas necesarias a la industria. Sin vacilar, es preciso pues, adoptar necesariamente un régimen aduanero hostil a los agricultores del país, imponer ligeros derechos sobre los productos agrícolas concurrentes o admitirlos libremente, prohibir la salida del reino o gravarla fuertemente, a fin de disponer de productos agrícolas abundantes y a bajo precio, que aseguren el bajo precio de venta de los objetos fabricados para la exportación. Es preciso, en efecto, exportar lo más posible y, con preferencia, (objetos fabricados, puesto que el trabajo ha incrementado su valor. Conviene, pues, disponer del mayor numero posible dé productores, así como de una política de natalidad. Pero, para triunfar en la competencia, es necesario ofrecer las mejores calidades al menor precio. El interés debe ser ,pues bajos para que el empresario encuentre capitales a buen precio. Los salarios tienen que ser bajos y el nivel de vida del obrero, bajo también.
De otro modo,sin trabajo en un país inundado primero de productos extranjerosy
luego con una economía estancada, imperaría la miseria, mientras el Estado, estaría expuesto al peor de los males: la invasión y la dominación extranjera.
Por el contrario, el empresario capitalista debe ser estimulado por amplios márgenes,
de beneficios.
Las colonias deben proporcionar a la metrópoli las materias primas, los productos de consumo que le faltan, absorbiendo, a cambio, los suyos propios para mantener la balanza comercial. Interesa que, procuren géneros, materias primas, u objetos manufacturados a bajo precio, a fin de que puedan ser re-exportados.
Las colonias interesantes son, sobre todo, las de los países tropicales, cuyos productos son distintos de los europeos, La colonia es considerada ante todo, como un establecimiento comercial que proporciona al comercio de la metrópoli productos que faltan al competidor o, más baratos que los de éste. Ello, explica la doctrina del monopolio. El Estado se reserva todas las relaciones con sus colonias. Asegura así su mercado para sus propios productos, que puede vender, y los coloniales, que compra baratos, para revender al mayor precio posible a su vez, mientras atrae hacia sus áreas la moneda de los Estados clientes y solo da una pequeña parte a las colonias. Éstas son consideradas esencialmente como factorías litorales, o como"plantaciones" de emigrantes en los países más vastos. Solo los hombres de Estado españoles y franceses, entre estos últimos Richelieu y Colbert,se elevaron a la idea de que los indígenas debían ser asimilados, transformados en españoles o franceses, y que las colonias debían llegar a ser las provincias ultramarinas de la metrópoli.
El mercantilismo es un estatismo económico. Solo el Estado se encuentra en condiciones de reglamentar y estimular la economía como es debido. En un primer grado el Estado actúa con un deseo político para incrementar su poderío; No busca la 'prosperidad por sí misma y la elevación del nivel de vida no es su objetivo principal. La prosperidad es un medio, y la elevación del nivel de vida, una consecuencia feliz y accesoria. Lo esencial es la fuerza del estado. La política se impone a la economía.Luego, el Estado se convierte en la expresión de la rica burguesía comercial e industrial que él mismo ha desarrollado. La riqueza de esta burguesía se convierte en el fin y la consecuencia es el poderío del Estado. La economía se impone a la política. Las Provincias Unidas constituyen un buen ejemplo del segundo estadio y Francia del primero. Entre 1603 y 1668, Inglaterra representa todavía un tipo mixto
LA POLÍTICA EXTERIOR DE LUIS XIV
Luis
XIV llevó a cabo una política exterior agresiva que mantuvo a Francia
en continuas guerras durante la mayor parte de su reinado. Pretendió
que Francia alcanzara sus “fronteras naturales”, o sea todos aquellos
territorios que antiguamente habían pertenecido a las Galias; esto
significaba la anexión de los Países Bajos, el Franco Condado, Lorena y
Saboya. Los dos primeros pertenecían al rey de España Felipe IV y
pensaba obtenerlos por medio de su esposa, María Teresa, que era hija de
aquel. En cuanto a Lorena y Saboya, si bien no descartaba el uso de la
fuerza para anexarlas, pensaba adquirirlas a cambio de algunos otros
territorios que recibiera de la “herencia española”.
Para
lograr sus objetivos el Rey Sol contaba con una buena diplomacia que
utilizaba la astucia y el soborno para conseguir el favor de
funcionarios de otros estados. Cuando la diplomacia no alcanzaba se
recurrió a la guerra, donde el rey contaba con excelentes colaboradores
como el Ministro Luvois y los generales Condé, Turena y Catinat.
Durante el reinado de Luis XIV, Francia participó en cuatro grandes guerras:
La guerra de devolución (1667-1668).
La guerra de Holanda
(1672-1678). Con esta guerra además de obtener territorios el rey de
Francia intentó contrarrestar el poderío comercial de los holandeses
(parte norte de los Países Bajos). La lucha terminó
con la paz de Nimega y quien pagó los platos rotos fue España que debió
entregar el Franco Condado a Francia. La paz de Nimega marca el momento
de apogeo de Luis XIV y la ciudad de París le dio el nombre de “Luis el
Grande”.
La guerra de la Liga de Augsburgo (1688-1697). Varios estados europeos promovieron una alianza para
oponerse a la expansión francesa. Así fue que Inglaterra, Alemania,
Holanda, España y Saboya unieron sus fuerzas contra el Rey Sol.
La guerra de sucesión de España
(1702-1714).
La
política exterior de Luis XIV colocó, durante algún tiempo, a Francia
en el primer plano de Europa y a si mismo como árbitro de los conflictos
internacionales. Sin embargo, a largo plazo, los objetivos no fueron
alcanzados y al final de su reinado dejó a Francia en una situación
difícil que sus sucesores (Luis XV y Luis XVI) no supieron cambiar. En
lo externo, a la muerte de Luis XIV, era evidente que una nueva potencia
se imponía: la Inglaterra que comenzaba a reinar en los mares.
"El Palacio de Versalles en 3D"
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